La Batalla de El Alamein

Para cambiar un poco de tanta pintura, tanto montaje de maquetas y tanto concurso, vamos a conocer un poco de historia que nunca viene mal, si usted va a seguir leyendo, se le advierte que esto es sólo para frikis de la Segunda Guerra Mundial, ojo que avisé. Mi gran pasión por la historia es la Segunda Guerra Mundial, será por mi afición a las maquetas históricas, o por mi otra pación, el cine, o simplemente porque si hay una época en la historia  que se tendrá que recordar para que no se vuelva a repetir, es precisamente esta, por olvidar la Primera Guerra Mundial se volvió a sufrir otra guerra más larga, con 60 millones de víctimas y en más lugares del mundo.

"Antes de El Alamein nunca tuvimos una victoria, después de El Alamein nunca tuvimos una derrota."

Sir Winston Leonard Spencer-Churchill.

Todas las guerras son horrorosas, particularmente la batalla de El Alamein fue de las más duras e importantes en el desarrollo de la segunda guerra mundial; el gran espectáculo del desembarco en Normandía y las siguientes batallas ocurridas en el teatro europeo, le quitaron protagonismo a las ocurridas en el norte de África. La principal misión del eje era ocupar El Cairo y controlar el Canal de Suez, para poder seguir hacia el norte por la Transcaucasia, controlando los pozos de petróleo y atacar a Rusia por otro flanco, evitando el desastre de Stalingrado (actualmente Volgogrado) entre otros objetivos.

La batalla de El Alamein se divide en dos partes, en julio de 1.942 consistió en detener el gran avance de los  Italianos y sobre todo del África Korps del Mariscal Erwin Rommel hacia Egipto, y seguidamente a partir del 23 de octubre, el contraataque del General Bernard Montgomery comandante en jefe del VIII ejército británico, coincidiendo en el mes de noviembre con el estreno de las nuevas tropas norteamericanas en los desembarcos de Marruecos y Argelia en la llamada “Operación Torch”.

El África Korps empezó a llegar a Trípoli el 12 de febrero de 1.941, la primera unidad fue la 5º División Ligera, el 5º Regimiento Panzer y seguidamente por la poderosa 15º División Parzer al mando de Erwin Rommel. “El Zorro del Desierto” como se le apodó en África, empezó su carrera militar en 1.910 sirviendo en la Primera Guerra Mundial como oficial de infantería y comandante de tropas de montaña, escribió un libro titulado Infanterie Greift (La infantería ataca) que vendió más de 400.000 ejemplares, un best-seller para su época. En 1.939 fue ascendido a general de división sirviendo en el Cuartel General. Rommel tenía sus reservas sobre la moralidad humana y los objetivos de Hitler, así todo lo admiraba como cualquier otro alemán de su clase. En 1.940 al mando de 7ª División Panzer marchó por Francia y los Países Bajos de un modo que repetiría en África, su rapidez utilizando la Blitzkrieg sólo fue detenida en St. Valery por la 51º División Highland británica, pero así todo, terminaron rindiéndose. Rommel daba órdenes desde el frente aumentando la moral de la tropa y el poder reaccionar a tiempo en los acontecimientos de la batalla, esto funcionaba siempre cuando las comunicaciones con el cuartel general y las demás unidades operativas eran buenas; se movía en vehículos de mando semioruga o en pequeños monoplanos manteniendo contacto por radio, donde hubiera un problema allí aparecía Rommel, evaluando la situación y dando órdenes claras. Comparado con los métodos lentos del ejército británico, Rommel tenía una gran ventaja además de la velocidad de todos sus vehículos blindados y su poder de fuego, esto requería una gran presión de sus fuerzas hasta llegar al límite. En enero de 1.942 en la Cámara de los Comunes, Churchill dijo de Rommel: “Tenemos contra nosotros a un contendiente muy capaz y, si se me permite, más allá de la confusión de la guerra, a un gran general”. Tras la victoria de Rommel en la fracasada operación Battleaxe, la fama y admiración por las tropa del ejército británico aumentaron de tal manera que en el 8º ejército circulaban muchas bromas como que Hitler había telefoneado a Churchill ofreciéndole retirar del mando a Rommel siempre y cuando todos los generales británicos siguieran en sus puestos. Cuando el General Auchinleck tomó el mando como Jefe de Oriente Medio y se enteró de esta admiración por el enemigo, mandó una orden especial a todos sus comandantes que decía:

A: Todos los comandantes y al Jefe del Estado Mayor.

De: Cuartel General, Tropas Británicas en Egipto y Fuerzas del Oriente Medio.

Existe el peligro de que nuestro amigo Rommel se esté convirtiendo en una especie de mago o hechicero a los ojos de nuestras tropas, que hablan demasiado de él. No es de ninguna manera un superhombre, aunque sin duda es muy activo y capaz. Incluso si fuera un superhombre, no sería nada deseable que nuestros hombres creyeran que tiene poderes sobrenaturales.

Quiero que borréis con todos los medios posibles la idea de que Rommel es algo más que un general normal y corriente. Lo importante ahora es que no hablemos de Rommel cuando nos referimos a nuestro enemigo en Libia. Debemos hablar de “los alemanes” o “las fuerzas del Eje” o "el enemigo” y no mencionar para nada a Rommel.

Por favor, aseguraos que los comandantes cumplan esta orden de inmediato ya que, desde el punto de vista psicológico, es un asunto de mayor importancia.

C. J. Auchinleck

Comandante en Jefe de Oriente Medio.

El único error de Rommel en África consistió en su obsesión de llegar hasta el final, sin darse cuenta que ya había alcanzado su límite logístico, Rommel era un comandante soberbio; los británicos tenían un ejército anticuado que servía para enfrentarse a los italianos, pero desfasado en armas y estrategias contra la nueva y bien preparada Alemania. La única ventaja del ejército británico era la experiencia de luchar en el desierto, habiéndose adaptado desde tiempos de paz, sus soldados sabían ocultarse en el desierto con poca alimentación y escasa provisión de agua, se decía que la moral de un soldado británico subían cuando le dabas una simple taza de té, por eso el gobierno británico  compró la cosecha mundial de té recogida en el año 1.942. El cuerpo médico tenía una larga experiencia de todo tipo de enfermedades tropicales, para combatir otras enfermedades no tan dañinas pero molestas utilizaban el AL63, que eran unos polvos para los piojos. Rommel siempre se quejaba a su cuerpo  médico que las tropas sufrían muy a menudo disentería e ictericia.  Los británicos también eran especialistas en la navegación por el desierto, los Grupos de Largo Alcance del Desierto (LRDG) operaban siempre detrás de las líneas enemigas, radiando informes diarios gracias a las cartografías que utilizaban desde 1.920.

El 21 de junio cae Tobruk tras el asedio del África Korps a la 2º División sudafricana, esta división se quedó para sostener la ciudad y poder retirarse el VIII ejército hacia El Alamein, a la vez de poder defender la enorme cantidad de suministros que se encontraban en Tobruk, muy necesaria para que Rommel siguiera avanzando. Los barcos con suministros que venían de Italia para abastecer a las tropas del eje, cada vez eran menos desde que los aliados descifraron la máquina “Enigma” de los alemanes. Los británicos dejaron de enviar tropas procedentes del Norte de África para apoyar a Grecia, que fue invadida por los alemanes en abril, Churchill envía al puerto de Alejandría un convoy llamado “Tigre” que se compone de cinco barcos cargados de suministros, escoltados por dos acorazados, un portaaviones, cuatro cruceros y siete destructores, los principales suministros se componían de 135 tanques Matilda 82 Crusader Mark VI, 21 tanques ligeros Honey y 43 cazas Hurricane para la Fuerza Aérea del Desierto. Aparentemente parecía una gran fuerza de apoyo para el comandante en jefe de Oriente Medio general sir Archibald Wavell.

Churchill le pidió que atacara inmediatamente, un cartel en la Oficina de Censura de Prensa en el Cairo decía “El problema de esta guerra es que hay demasiados políticos que piensan que son generales y demasiados generales que piensan que son políticos y demasiados periodistas que piensan que son ambas cosas”. Wavell fue relevado injustamente, explico lo de injustamente; cuando en septiembre de 1.940 las fuerzas italianas cruzaron la frontera Libia y se adentraron en Egipto, el General Wavell con sólo 36.000 hombres se enfrentó 215.000 italianos dirigidos por el Mariscal Graziani, con una gran inferioridad numérica, no sólo se defendió, sino que atacó haciendo retroceder a los italianos por la Cirenaica hasta El Aghelia, un contingente británico compuesto por una división acorazada y una de infantería destruyeron por completo a un ejército enemigo formado por diez divisiones, tomando prisioneros a 130.000 italianos, los británicos sufrieron sólo 1.928 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.  Wavell solicitó continuar el ataque contra los italianos y echarlos de todo el norte de África, pero en vez de apoyarle, le quitaron una gran cantidad de tropas para defender Creta y Grecia, que al final fueron conquistadas perdiendo unas tropas muy valiosas. Por todo esto digo injustamente, los siguientes generales hicieron lo mismo que Wavell, defenderse contra los alemanes, con estas fuerzas era imposible atacar. Los siguientes datos lo demuestran.

El Hurricane II no era rival para el Me 109F de la Luftwaffe, además que los superaban en número al total de aviones de la RAF. Los Matildas eran tanques muy lentos con un buen blindaje pero con un cañón de 2 libras totalmente obsoleto para perforar un blindaje alemán, los Crusader también tenían un cañón de 2 libras y una mecánica poco de fiar, con problemas en la bomba de agua, un defecto grave en el desierto, los Honey eran M-3 Stuart americanos, estos si tenían una buena mecánica y eran rápidos, por eso el apodo de Honey que le dieron los mecánicos británicos, pero su cañón era de 37 mm, tras la operación antorcha, los americanos se enfrentaron a los alemanes con los M-3 Stuart, un general llegó a comentar: “La única manera de dañar a un alemán con un 37mm es capturarle y encajárselo con un enema”, los tanques americanos eran tan inflamables que los llamaban Ronson, por el popular mechero publicitado con el lema “Encienden siempre”. En resumen, algunos tanques británicos eran superiores a los italianos, pero en 1.942 tanto británicos como norteamericanos no podían luchar contra los Parzer Mark III y IV (denominación que le daban los británicos a los tanques alemanes), muchos armados con cañones largos de 50mm y 75mm, de igual modo pasaba con el cañón antiaéreo alemán  Flak 88mm, utilizado por Rommel como arma antitanque, solicitada a la Luftwaffe, estos cañones eran remolcados por los semiorugas SdKfz 7, su distancias de fuego era de 1.500 metros, los tanques británicos tenían que acercarse hasta unos 500 metros antes de poder responder al fuego, la táctica de Rommel para utilizar los 88mm era colocarlos en forma de pantalla y atraer a los blindados británicos retirando los Panzer con los que había empezado a atacar, preparándose para contraatacar por los flancos. Tanto los tanques como la artillería estaban bien comunicados por radio. Los artilleros pintaban unos anillos alrededor del cañón cerca de la boca atestiguando sus victorias, los que nos dedicamos al modelismo estático, lo hemos visto en muchas referencias de maquetas y en muchas fotos. El cañón de campaña de 25 libras y la ametralladora Bren de 303 eran las mejores armas británicas.

Otro tanque muy utilizado por los británicos era el Valentine también con un cañón de 2 libras, Eric Garner, de los Ingenieros Reales, describe un incidente con los nuevos e inútiles tanques Valentine en 1.942:

“Estábamos de maniobras con un grupo de tanques Valentine en una zona boscosa y nuestra misión era tenderles una emboscada, al ser un poco dementes como todos los zapadores, decidimos hacer las cosas más interesantes colocando una pequeña cantidad de explosivo amatoral en una botellas de leche con un detonador y una mecha de seguridad de 5 y 10 segundos de demora; cuando aparecieron los Valentine, arrojamos las botellas de leche en su dirección. A los treinta segundos habían tres tanques fuera de acción, uno con una oruga rota, otro al que la explosión de una pequeña carga en la escotilla del motor le había dejado fuera de combate y el último al que le había explotado una botella por debajo y simplemente se negaba a seguir funcionando. Esas cargas no eran nada comparadas con un proyectil antitanque normal. De cualquier modo, a partir de entonces, los zapadores no gozamos de gran popularidad en aquel regimiento de tanques. Sólo tuvimos una baja, un trozo de botella en el culo de uno de mis zapadores, por tanto, al menos aprendieron a mantenerse agachados”.

Todos estos tanques británicos no podían aumentar su armamento debido al tamaño del anillo de la torreta, limitado por el ancho del tanque después de que el Ministro de Guerra insistiera en que los tanques tenían que poder ser transportados por tren (siendo el ancho de vía inglés más estrecho que el continental). A pesar de haber inventado el tanque y tener a muchos militares defensores de las operaciones blindadas después de la primera guerra mundial, no supieron avanzar como lo hicieron los alemanes, como dijo Winston Churchill en sus memorias después de la primera guerra mundial “Los vencedores olvidan, los vencidos recuerdan”. Muchos opinan que a los británicos les costó dejar el caballo, los batallones del Real Cuerpo de Tanques venían de los húsares, lanceros y dragones, además de cuerpos voluntarios de caballería los cuales muchos se dedicaban a la caza del zorro, convertir la vieja tradición de caballería conservada desde hace siglos era muy difícil. La doctrina del ejército estadounidense iba más o menos por el mismo camino, este, establecía que los tanques no debían combatir contra otros tanques y no debían de pesar más de 30 toneladas.

El único carro de combate que le podía hacer frente a los alemanes era el M3 Grant norteamericano, utilizado por los británicos, este llevaba un cañón de 75mm que lamentablemente era de baja velocidad, montado en un lateral del tanque de modo que le impedían tomar posiciones con la barcaza oculta y en la torreta llevaba un cañón de 37mm. Ken Giles describió lo que significaba combatir con un Grant:

“El 75 está disparando. El 37 (cañón secundario) está disparando, pero está orientado en la dirección equivocada. La Brouwning se ha atascado. Estoy diciendo “conductor avance” por el aparato A (sistema de intercomunicación), y el conductor, que no puede oírme, está retrocediendo. Y cuando miro por la parte superior de la torreta y veo a doce tanques enemigos a treinta metros de distancia, alguien me alcanza un bocadillo de queso”.

El general sir Claude Auchinleck sustituye a Wavell como comandante en jefe de Oriente Medio, su objetivo era mantener intacto el VIII ejército manteniendo una línea de defensa delante de El Alamein, aprovechando el terreno compuesto por la cordillera de Miteirya y Alam Halfa al norte y la sur la depresión de Qattara, creó los llamados “boxes” por toda esta región que se componían de dos batallones de infantería, tres baterías: una de campo, otra antiaérea y una tercera de contracarro. Rommel intentó entrar hacia El Alamein por todas partes pero las defensas británicas, sobre todo la artillería impedía cualquier movimiento, esto cada vez hacía que Rommel interviniera más en las batallas, al rodear un box de El Alamein se vio en medio de un terrible fuego de artillería permaneciendo cuerpo a tierra durante tres horas sin poder hacer nada. Hasta finales de julio se convierte toda esta zona en una serie de ataques y contraataques por los dos bandos, que acaba en una reflexión tanto de Rommel como de Auchinleck sobre el estado de unas tropas totalmente agotadas, Rommel se da cuenta que no pude seguir atacando y se retira admitiendo que el VIII ejército tienen a un nuevo comandante que sabía emplear sus fuerzas con una habilidad considerable, por eso reúne a sus fuerzas con las italianas en un proceso de agrupamiento.

La primera batalla de El Alamein fue considerada una gran victoria por detener el avance del Afrika Corps, pero desde Londres se veía desde otro punto de vista, después de dos años de dura lucha, el ejército británico estaba en el mismo punto de partida, Churchill desesperado decide hacer cambios y remplazar a Auchinleck por el general sir Harold Alexander y nombrar al teniente general Gott como nuevo jefe para el VIII ejército, en contra de la opinión del General sir Alan Brooke, Jefe del Estado Mayor Imperial que quería al teniente general sir Bernard Montgomery, el avión que trasportaba a Gott hacia El Cairo fue atacado y murió antes de llegar a su nuevo destino, esto hizo que Montgomery  lo sustituyera y se convirtiera en uno de los comandantes más admirados de la guerra. El 12 de agosto llega a Egipto el general Montgomery haciéndose cargo del VIII ejército. Su estrategia se basaba en el cumplimiento de las órdenes a rajatabla, sin protestas ni lamentos, no atacaba hasta que supiera que tenía superioridad en todas sus armas, exigiendo una  cooperación entre las fuerzas de tierra y la Desert Air Force.

Los primeros días de septiembre empiezan con ataques de Rommel para romper las líneas de El Alamein pero en la zona de Alam Halfa son rechazados ferozmente, la mayoría de las divisiones alemanas e italianas cayeron en campos de minas y luego fueron bombardeadas por la artillería y la aviación, otras divisiones simplemente se quedaron sin combustible.  Rommel ordena retroceder a su ejército, decide defenderse y evitar contraataques, divisiones neozelandesas se atreven pero con muy poco éxito. Como ya comentamos, Rommel llevaba todas sus fuerzas al límite, hasta su propia salud, desde Alemania se le envió al profesor Horster que le diagnosticó problemas de circulación, presión alta, catarro intestinal y estomacal crónico y difteria nasal. Se le recomendó un descanso en Austria, fue reemplazado por el general George Stumme que estuvo al mando del XXXX Panzer Korps en el frente ruso. Antes de irse Rommel se dedicó a reorganizar sus defensas que contaban con 249 carros alemanes y 278 italianos, los cañones anticarro se componían de 68 cañones de 7,65  cm de 290 Pak 38 de 5 cm y los poderosos cañones antiaéreos (flak) de 8,8cm destinados 86 en vanguardia y 52 en retaguardia para la defensa aérea de puertos y aeropuertos, la fuerza de combate del Panzerarmee Afrika estaba formada por alrededor de 104.000 hombres, 54.000 italianos y 50.000 alemanes. Rommel intuía que el ataque sería en octubre evitando una batalla móvil contra el África Korps, utilizando una gran descarga de artillería y luego atacaría con la infantería, Rommel sabía que Montgomery esperaría a tener una gran superioridad numérica antes de atacar, en ese momento las fuerzas del VIII ejército se componían de 1.038 unidades: 252 carros Sherman, 170 Grant, 294 crudades, 119 Stuart, 194 Valentine, 6 Matilda y 3 Churchill, más otros 200 carros menores, también contaban con 554 cañones de 44 mm y 849 de 57 mm, con grandes reservas de combustible y munición, todas estas fuerzas estaban compuestas por 195.000 hombres. Ahora se podría decir que el VIII ejército estaba bien equipado para el ataque, como dijo Montgomery “La administración es el arte de lo posible”. Rommel se dedicó a construir los llamados “jardines del diablo” compuestos por campos de minas en forma de “U” de 3 a 5 Km, el perímetro era alambrado con cercos de púas y en el centro alambradas donde se plantaban bombas y restos de aviones atados con alambres entre ellos, un informe alemán indica que habían alrededor de 445.000 minas en primera línea de vanguardia.

El primer ataque de Montgomery fue como dijo Rommel, la operación “Lightfoot” constaba de tres ataques simultáneos, a las 21:40 h del 23 de octubre empieza una intensa cortina de fuego, sin restricciones de munición, en los doce días de lucha las 834 piezas de artillería de campaña dispararon más de un millón de veces, la Desert Air Force bombardeó las baterías enemigas que respondían al ataque, la infantería empezó a avanzar, los Ingenieros Reales eran las tropas más valiosas en el campo de batalla, dedicándose a desactivar minas, sobre todo para que pudieran avanzar los carros de combate y vehículos pesados. Las defensas alemanas eran mayores de lo que había supuesto Montgomery, en los primero días se avanzó muy poco, pero hicieron que los blindados alemanes se tuvieran que mover, gastando sus fuerzas en acciones poco importantes, Rommel sabía que su combustible era limitado y si contraatacaba muchos de sus blindados en caso de retirada no podrían volver. El 2 de noviembre empieza la operación “Supercharge”, la 9º División australiana y la 2º División neozelandesa tenía que penetrar en las líneas principales de Rommel, para abrir un corredor a través de las posiciones y dar paso al X Cuerpo. Esta era una zona donde los campos de minas estaban localizados, pudiendo pasar los tanques sin pérdida de tiempo tras una cortina de fuego de la artillería. La infantería de la 151ª Brigada, con la cobertura de los carros Valentine del 8º RTR (Royal Tank Regimental), empezó a avanzar por un frente de 2.000 metros, a la derecha de esta formación avanzaba el 28º Batallón maorí de Nueva Zelanda, que atacó al noreste para apoyar y defender las inmediaciones de la cordillera de Kidney. La formación más castigada fue la 9º Brigada acorazada, que recibió la orden de aplastar las defensas alemanas, la brigada del general  Currie tenía que avanzar por un camino bien defendido, 70 de sus 94 carros fueron destruidos, pero al final pudo romper la línea, esta acción fue uno de los grandes logros de la guerra. Rommel se dio cuenta que no podía resistir mucho tiempo y ordenó que se retiraran, Hitler se enteró, y ordenó a Rommel que se mantuviera firme. Montgomery sabía que la batalla de desgaste estaba a su favor, por muchas órdenes de Hitler, el ejército alemán estaba desorganizado, fragmentado, desmoralizado y agotado. El 8 de noviembre el ejército angloamericano desembarca en Argelia y Marruecos, Rommel está atrapado en una retirada hacia otro nuevo enemigo.

Rommel huye a Europa, posteriormente tras el respectivo descanso se encargaría de las defensas de Francia. Tras el atentado contra Hitler en la “Operación Valkiria”, Rommel fue acusado y obligado a suicidarse, haciéndole creer a todo el mundo que había sufrido un derrame cerebral, este fue el fin para un gran General. El triunfo de Montgomery en El Alamein hizo ser admirado por todos los generales que participaron en la Segunda Guerra Mundial, aunque sus tácticas fueron muy criticadas, sobre todo en la operación “Market Garden” en Holanda, donde intentó abrir un corredor como El Alamein, capturando una serie de puentes detrás de las líneas enemigas. El fracaso de esta operación surgió de la gran distancia que se tenía que recorrer y la poca información sobre las defensas que se iban a encontrar, además de una climatología adversa que hizo caer a los paracaidistas en zonas muy alejadas o el mal estado de las radios, entre otras causas. El Príncipe Bernardo de los Países Bajos en una entrevista de Cornelius Ryan escritor de “Un puente demasiado lejano” dijo: “Nunca más podrá mi país darse el lujo de sufrir otro de los éxitos de Montgomery”.

En conclusión, la batalla de El Alamein supuso la derrota del eje en el norte de África y el comienzo de su declive, al contrario de los aliados, que pudieron dominar el mediterráneo, pudiendo dar el salto a Sicilia, para después seguir por Italia en una larga campaña que ya contaremos otro día porque yo y ustedes ya estamos cansados.

Dedicado a los que odiamos las guerras y nos gusta la historia.